En la Medicina china, la vida se basa en tres conceptos esenciales, llamados a veces San Bao (Tres Tesoros): Shen (Espíritu), Jing (Esencia) y Qi (Aliento o Energía).
Cada uno tiene un papel específico en la salud física, emocional y espiritual, y su equilibrio es esencial para la vida plena y saludable
El Shen o Espíritu en la Medicina Tradicional China
En la vida humana, el cuerpo no puede funcionar sin el impulso permanente del Espíritu, y éste sólo puede considerarse en el contexto del funcionamiento corporal.
El SHEN (Espíritu) coordina el psiquismo y configura (como se configura un ordenador) al ser humano. Es responsable de la coherencia de la personalidad y se expresa en los aspectos más elevados de la inteligencia, particularmente en la capacidad de manejar las situaciones y de adaptarse en las mejores condiciones al medio que le rodea, sacando partido de las energías exteriores e interiores del organismo.
Cuando funciona correctamente, la mente está clara, el corazón sereno y el discurso es inteligible. Su deficiencia provoca un estado depresivo, timidez, incapacidad de tener una percepción justa de las situaciones, originando una tendencia a quejarse sin cesar y, en casos graves, a una desestructuración de la personalidad. Cuando el Shen está perturbado, hay euforia, incoherencia, confusión…

La meditación, la reflexión y la conexión espiritual son formas de nutrir el Shen.
Qi o Energía vital En la medicina China
El QI ( Aliento o Energía) es el conjunto de las energías y sustancias que están presentes en la naturaleza y el ser humano. Siendo la Energía vital universal, el Qi está presente en todas las manifestaciones de la naturaleza.
Es el elemento fundamental en la constitución del universo, capaz de producir todas las cosas gracias a sus movimientos y sus transformaciones. Es indispensable para la constitución del organismo y el mantenimiento de su actividad vital.
Se obtiene tanto de la respiración (Qi del cielo) como de los alimentos (Qi de la tierra). Qi circula por el cuerpo a través de meridianos o canales, y su flujo armonioso es esencial para la salud. Un desequilibrio o bloqueo en el Qi puede causar enfermedades y malestar. Las prácticas como el Tai Chi, el Qigong, la acupuntura y una dieta adecuada se utilizan para regular y fortalecer el Qi.
La Esencia o Jing en la Medicina Tradicional China
El JING( Esencia) es la esencia vital, trama de la vida contenida en el grano o en la semilla de un ser, que le permite desarrollarse según los criterios de su especie.
Jing se considera la base de la vida, la esencia más pura y fundamental que se hereda de los padres y se almacena en los riñones.
Por ejemplo, es el Jing el que hace que una bellota sólo pueda producir una encina y que todo el desarrollo del árbol esté presente en su semilla, en estado latente invisible.
Por una parte, se define el Jing innato, transmitido por los padres en el momento de la concepción y que es el origen de los fenómenos de transformación que permitirán la formación y la individualización del Qi. Por otra parte, el Jing adquirido es producido a lo largo de toda la vida por las transformaciones metabólicas que dependen del Qi.

Así, el Jing (innato) es indispensable para la formación, la individualización y la actividad del Qi que, a su vez, es necesario para la producción del Jing (adquirido), el cual completa, mantiene y compensa, en cierta medida, el Jing innato.
Es responsable del crecimiento, desarrollo, reproducción y la longevidad. Jing es una energía finita; se puede conservar y proteger, pero no se puede reemplazar una vez que se agota. Factores como el estilo de vida, la dieta y la moderación en las actividades sexuales son cruciales para preservar Jing. En la medicina china, un Jing fuerte es sinónimo de vitalidad, salud robusta y longevidad.

